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Terapia de polaridad

Terapia de polaridad

La unión terapéutica entre Oriente y Occidente, la encontramos en la terapia de polaridad, un sistema terapéutico holístico enfocado en la construcción de la salud en el cual la persona participa de manera activa.

Por Silvia Noguer Torrell, terapeuta en terapia de polaridad y medicina tradicional china. Centro Oftalmológico Noguer, Barcelona

Dolors García Alonso, médica internista y terapeuta en terapia de polaridad. Salut i Més. CST: Terrassa

A finales del siglo xix se produjo una revolución técnico-científica y aparecieron nuevas teorías en todos los campos de la ciencia. En este contexto histórico, nació Randolf Stone (1890-1981) en Austria. En 1989, él y su familia emigraron a Estados Unidos y allí se doctoró en osteopatía, quiropraxia y naturopatía. Interesado en el enfoque que da la medicina tradicional china y la ayurveda a la salud y con un gran conocimiento de las diversas religiones y de la ciencia del momento, el doctor Stone profundizó de forma extensa en la descripción del sistema energético del ser humano y creó un procedimiento terapéutico holístico enfocado al trabajo de la energía al que denominó terapia de polaridad.

Tras décadas de práctica y estudio, el doctor Stone llegó a la conclusión de que el flujo y el equilibrio de la energía vital del cuerpo humano constituyen el fundamento subyacente de la salud, de tal manera que los bloqueos de los campos electromagnéticos del cuerpo contribuyen a la enfermedad tanto física como psicológica.

La terapia de polaridad se introdujo en nuestro país a principios de los años noventa del pasado siglo de la mano del doctor James H. Feil, discípulo de Stone.

Sus fundamentos

La terapia de polaridad es un sistema terapéutico capaz de aunar métodos curativos occidentales como la naturopatía, la osteopatía y la quiropraxia con la medicina ayurveda y la medicina tradicional china, cuyas bases principales son las filosofías sankhya y taoísta, respectivamente.

A partir de una fuente o centro primordial, al que denominamos Tao o Brahman, tienen lugar diversas fases de densificación de la energía hasta alcanzar una forma física: materia, electricidad, dolor, pensamiento, etc. Cuando la pauta de la energía expansiva se agota, vuelve a ser atraída hacia la fuente mediante una energía contractiva.

Para que pueda llevarse a cabo el flujo de energía, es necesario un circuito completo desde la fuente a la periferia y de esta a la fuente. Se trata de un movimiento de expansión y contracción: el pulso básico de la vida denominado por Stone principio de polaridad.

Podemos decir que en el cuerpo humano existe un modelo energético, una matriz o anteproyecto anterior al cuerpo físico. Cuando este se cura a sí mismo, utiliza dicha matriz. Se trata de la energía vital, la cual da vida a todas las diversas funciones fisiológicas del cuerpo, un modelo en movimiento que proporciona tanto la estructura como la función.

Los puntos básicos

En la terapia de polaridad se trabaja el libre curso de la energía, equilibrando el flujo de la misma para que así pueda tener lugar la curación natural. Debido a que la energía vital transporta información física y emocional, y que ambas están estrechamente vinculadas, mediante la terapia de polaridad es posible resolver desequilibrios de ambas esferas.

Para restablecer el libre flujo de la energía vital interna, en terapia de polaridad se practica el toque en camilla (toque terapéutico), el trabajo psicoemocional, se dan pautas de alimentación y ejercicios energéticos, y se incide en una toma de consciencia del propio proceso vital, potenciando de este modo la capacidad autocurativa que todos tenemos.

El toque terapéutico

A partir de un diagnóstico establecido en función del historial de la persona, la observación y las preguntas que le realiza el terapeuta, los principios de la terapia de polaridad y el toque, el terapeuta localiza los bloqueos energéticos causantes de la pérdida de salud. A continuación, aplica con sus manos toques y movimientos de mayor o menor intensidad sobre diferentes puntos y áreas del cuerpo, con el objetivo de restablecer el libre flujo de la energía.

Todo ello siguiendo unos mapas relacionados, simplificándolo mucho, con la reflexología y los sistemas de nadis, chakras y meridianos.

La energía del cuerpo humano circula a través de los campos electromagnéticos, influyendo en el funcionamiento de todo nuestro sistema. Los toques realizados con las manos del terapeuta (toque terapéutico) influyen en estos campos y favorecen el movimiento energético. En ocasiones, el movimiento de la energía propiciado por el terapeuta puede ser experimentado por el paciente de diversas formas: como calor, hormigueo o circulación ondulante.

Además de un desbloqueo energético, la suave aplicación de las manos, en contacto con el cuerpo, aporta una sensación de confort y arropamiento que apoya la reorganización del propio sistema. Se suele producir una relajación profunda, de manera que el paciente puede incluso dormirse. En otras ocasiones, dado que la información contenida en el campo energético es global, puede despertar alguna emoción que el terapeuta acompaña hasta liberar el bloqueo subyacente.

Una sesión de terapia de polaridad puede tener una duración más o menos larga, según la persona y la patología a tratar. La edad también es un factor que debe tenerse en cuenta. En el caso de niños, una sesión acostumbra a no ser superior a media hora, pero, en el caso de adultos, puede oscilar entre cuarenta y cinco minutos y una hora. Este tipo de sesiones se realizan en camilla, aunque a veces, según el estado de la persona, se lleva a cabo en una silla. No es necesario desvestirse, tan solo llevar ropa cómoda y descalzarse.

El trabajo psicoemocional

Dentro del proceso terapéutico, teniendo presente el hecho de que la salud es la expresión natural del cuerpo, la mente y el alma, el trabajo psicoemocional constituye una herramienta fundamental para la resolución de conflictos, situaciones traumáticas y patrones de conducta.

Cuanto mayor sea la toma de conciencia de la persona de su propio proceso a todos los niveles, mejor podrá gestionar las diversas situaciones que el día a día le irá presentando. Un ejemplo puede ser la gestión del estrés, tan extendido en la actualidad.

La alimentación

Ciertos hábitos de alimentación de nuestra era, así como el abuso de productos no saludables de la industria alimenticia, no hacen más que embrutecer la energía y entorpecer su libre circulación en el sistema energético de la persona. Por tanto, es necesario adquirir hábitos de alimentación no tóxicos cuya acción sea precisamente la contraria; esto es facilitar el libre flujo de la energía.

Estableciendo una relación entre los alimentos y los elementos de la naturaleza, según la medicina ayurveda, el doctor Stone nos propone una dieta vegetariana y una serie de pautas de alimentación orientadas a la desintoxicación del cuerpo y al proceso terapéutico de cada persona para el restablecimiento de la energía vital y su flujo equilibrado.

Debido al acelerado ritmo de vida actual y al estrés en el que se vive, uno de los órganos digestivos que resulta más afectado es el hígado, que es uno de los grandes filtros que posee nuestro cuerpo. No en vano para el buen funcionamiento del sistema energético, Stone hace especial hincapié en la necesidad de mantener una buena digestión y un hígado sano. Con este fin, recomienda, en ciertos momentos y según el estado de la persona, llevar a cabo una depuración hepática. Una alimentación adecuada que incluya la ingesta de alcachofera, cúrcuma, diente de león, milenrama, boldo, cardo mariano, entre otros, puede resultar una forma fácil de realizarla. Asimismo, una infusión digestiva a base de, por ejemplo, anís verde, menta o manzanilla después de las comidas siempre resultará de ayuda. Orientada a este fin, Stone creó una fórmula para tomar en infusión, compuesta por regaliz, menta, fenogreco, lino, anís verde y jengibre a la que denominó té de polaridad.

El yoga de polaridad

Partiendo de la necesidad de que nos responsabilicemos de nuestro proceso hacia la salud, el yoga de polaridad constituye una de las herramientas de autoayuda que podemos llevar a cabo por nosotros mismo en casa siguiendo las pautas proporcionadas por el terapeuta.

Se trata de posturas, movimientos y sonidos adaptados a las posibilidades de cada uno y enfocados al equilibrio a nivel de cuerpo, mente y alma. Con unos pocos minutos de práctica diaria, fácilmente podemos sentirnos mejor.

Quién se beneficia

La terapia de polaridad aporta beneficios a todos los niveles, pues consigue mejorar síntomas a nivel físico, mental y emocional. A medida que se liberan bloqueos energéticos, se incrementa la sensación de bienestar con uno mismo y con el entorno. Igualmente, resulta una terapia muy recomendable para prevenir y tratar patologías agudas o crónicas de cualquier índole, incrementando la capacidad de autocuidado al equilibrar nuestro sistema energético. También resulta eficaz para la evolución personal y, muy especialmente, para el manejo del estrés.

En cualquier caso, para mejores resultados, es fundamental que la persona que recibe la terapia participe activamente de su autocuidado con una alimentación adecuada, la realización de ejercicios energéticos y una práctica meditativa, pues todo ello facilita la armonía del cuerpo, la mente y el alma. Este trabajo personal es tan importante como el que lleva a cabo el terapeuta.

Algunos trabajos publicados recomiendan la terapia de polaridad como terapia complementaria en pacientes en tratamiento oncológico con quimioterapia y radioterapia.

En nuestro país existe la experiencia de la Unidad de Salud Integrativa del Hospital de Terrassa (Barcelona) en cuyo Hospital de Día de Oncología se ofrece gratuitamente, entre otras terapias, la terapia de polaridad. Tras 18 meses de experiencia, se han observado reducciones estadísticamente significativas de los niveles de ansiedad y depresión, mejoría significativa de la calidad de vida y reducción de síntomas como dolor, náuseas y fatiga, con una aceptación y satisfacción del cien por cien.

Para más información, visitar la página de la Asociación Española de Terapia de Polaridad: www.terapiadepolaridad.org