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Unidad de atención a las adicciones: preguntas frecuentes

¿Qué es la adicción?

La adicción se define como una enfermedad crónica y recurrente que se caracteriza por la búsqueda y el consumo compulsivo de drogas, a pesar de sus consecuencias negativas.

Una particularidad muy importante del trastorno por consumo de sustancias es el cambio subyacente en los circuitos cerebrales (neuroadaptación).

Los efectos comportamentales de estos cambios cerebrales se muestran en las recaídas repetidas y el deseo intenso de consumo cuando la persona se expone a estímulos relacionados con la droga.

La adicción puede tener repercusiones a nivel orgánico, psicológico, familiar y social.

Las aproximaciones terapéuticas a largo plazo son beneficiosas para los efectos persistentes de las drogas.

Características de la adicción

1. Impulsividad

A. La persona consume grandes cantidades de sustancia o lo hace durante un tiempo más prolongado de lo previsto.
B. La persona invierte gran parte de su tiempo en conseguir la sustancia, consumiéndola o recuperándose de sus efectos.
C. Es posible (en casos más graves) que las actividades diarias de la persona giren alrededor de la sustancia, manifestando un deseo intenso de consumo que se evidencia por un ansia y urgencia en cualquier momento.

2. Deterioro Social
A. El consumo recurrente de sustancias puede conllevar el incumplimiento de los deberes fundamentales en los ámbitos académico, laboral o doméstico.
B. La persona podría seguir consumiendo a pesar de tener problemas recurrentes o persistentes en la esfera social o interpersonal, causados ​​y / o exacerbados por los efectos del consumo.
C. La persona puede descuidar o abandonar las actividades familiares y las aficiones debido al
consumo.

3. Consumo de riesgo
A. Puede producirse un consumo recurrente de la sustancia incluso en aquellas situaciones en las que ésta provoca un riesgo físico.
B. La persona consume de forma continuada a pesar de saber que sufre un problema físico o psicológico, recurrente o persistente, que probablemente se puede originar o exacerbar por este consumo.
C. Se evidencia el fracaso en evitar el consumo a pesar de las complicaciones que provoca.

4. Tolerancia y abstinencia
A. La tolerancia se define como el aumento significativo de las dosis de la sustancia para conseguir los efectos deseados, o como una reducción notable del efecto cuando se consume la dosis habitual.
B. La abstinencia es un síndrome que sucede cuando disminuyen las concentraciones de la sustancia en la sangre o en los tejidos, en una persona que ha sido gran consumidora de forma prolongada. Es probable que la persona consuma la sustancia para aliviar los síntomas que produce la abstinencia.

Los síntomas difieren significativamente según la sustancia. Son más marcados y frecuentes en la abstinencia del alcohol, opiáceos, sedantes, hipnóticos y ansiolíticos. Las señales y síntomas de los estimulantes tales como anfetaminas y cocaína, tabaco y cannabis, son frecuentes pero no tanto marcados.

 

El uso continuado de las drogas es un comportamiento voluntario?

En general, la decisión inicial de consumir drogas es voluntaria. No obstante, en el consumo continuado la capacidad de la persona para ejercer el autocontrol puede verse seriamente afectada. Este deterioro en el autocontrol es la señal distintiva de la adicción.

Estudios de las imágenes cerebrales de personas con adicciones muestran cambios físicos en áreas del cerebro que son esenciales para el juicio, la toma de decisiones, el aprendizaje y la memoria, y el control del comportamiento. Los científicos creen que estos cambios alteran la forma cómo funciona el cerebro y pueden ayudar a explicar comportamientos compulsivos y destructivos de la adicción.

No existe un solo factor que determine si una persona se convertirá en adicta a las drogas.

No se elige ser adicto.

¿Por qué algunas personas se hacen adictos y otros no?

Como cualquier otra enfermedad, la vulnerabilidad a la adicción varía con la persona y no existe un solo factor que determine que una persona será adicta. En general, cuantos más factores de riesgo tenga una persona, mayor probabilidad de que el consumo de drogas se convierta en abuso y adicción.

Por otra parte, los factores de protección reducen el riesgo de la persona de desarrollar la adicción. Los factores de riesgo y los factores de protección pueden ser ambientales y / o biológicos (estadio de desarrollo: adolescencia, condiciones médicas, entorno socio-familiar, género, etc.).

Los adolescentes y las personas con trastornos mentales, tienen mayor riesgo de abuso y adicción a las drogas que la población en general.

Factores de protección en menores y adolescentes

• Buen autocontrol.
• Supervisión y apoyo de los padres.
• Relaciones interpersonales positivas.
• Competencia académica.
• Políticas escolares con adecuación del currículo en la formación en drogas.
• Fuertes vínculos con la comunidad.
• Otros.

Factores de riesgo en adolescentes

• Comportamiento disruptivo en la infancia.
• Falta ó inadecuada supervisión y apoyo de los padres.
• Habilidades sociales deficientes.
• Experimentación en drogas.
• Disponibilidad de drogas.
• Influencia del grupo de iguales.
• Pobreza de vínculos con la comunidad.

La familia debería ser la mayor garantía para un desarrollo saludable y para mitigar el riesgo de abuso de drogas.

Otros factores que aumentan el riesgo de adicción: edad y vías de administración

• Consumo en edades tempranas. Aunque consumir drogas a cualquier edad puede desencadenar una adicción, las investigaciones muestran que cuanto menor es la edad de inicio del consumo, más probabilidad hay de desarrollar problemas graves. Esto puede reflejar el efecto nocivo que tienen las drogas en el cerebro en crecimiento.
También puede ser el resultado de la combinación con factores de vulnerabilidad social y biológica, que incluye las relaciones familiares inestables, susceptibilidad genética o enfermedades mentales.
• Vías de administración.

Tanto la fumada como la inyectada aumentan el potencial adictivo de las drogas. Esto se explica porque a través de estas vías las drogas pasan al cerebro en cuestión de segundos, produciendo una intensa ráfaga de placer. No obstante, esta euforia puede desaparecer en pocos minutos, llevando al adicto a niveles más bajos y normales. Este contraste impulsa algunas personas el consumo reiterado de drogas en un intento de recuperar el fugaz estado de placer.

¿Por qué las personas consumen drogas?

En general, las personas inician el consumo de drogas por varias razones:

• La curiosidad y el «para que otros lo hacen». En este aspecto, los adolescentes son particularmente vulnerables, debido a la fuerte influencia de la presión de sus iguales. Los adolescentes son más propensos que los adultos a participar en comportamientos de riesgo o temerarios para impresionar a sus amigos y expresar su independencia de las normas de los padres y de la sociedad. Juega un papel importante la curiosidad, la exploración y la experimentación de nuevos mundos.
• Para calmar síntomas como ansiedad, fobias sociales, trastornos relacionados con el estrés y depresión en un intento de disminuir la angustia. El estrés puede jugar un papel importante en el inicio del consumo o en la recaída en pacientes que se están recuperando de la adicción.
• Para lograr mejor eficiencia. Algunas personas sienten presión para aumentar o mejorar químicamente sus facultades cognitivas, o su rendimiento laboral o deportivo, lo que puede jugar un papel en la experimentación inicial y el abuso continuado de sustancias como estimulantes o esteroides anabólicos / androgénicos.
• Para sentirse bien. La mayoría de drogas de las que se abusa producen intensas sensaciones de placer, por lo que se continúa consumiendo para repetir la experiencia placentera. En la sensación inicial de euforia siguen efectos, según el tipo de droga. Por ejemplo, con estimulantes como la cocaína, la sensación de euforia es seguida de sentimientos de poder, confianza en uno mismo y mayor energía. Por contraste, la euforia causada por los opiáceos como la heroína es seguida por sensaciones de relajación y satisfacción.

Si consumir drogas hace que la persona se sienta mejor, cuál es el problema?

Cuando se consume por primera vez una droga la persona puede percibir lo que parece ser efectos positivos y también tiende a creer que el consumo se puede controlar. No obstante, estas sustancias son de gran poder adictivo, desarrollándose l’adicció en aquellas personas con vulnerabilidad. Con el tiempo, si el consumo persiste, otras actividades placenteras se vuelven menos agradables, las drogas se convierten en necesarias para que el consumidor se sienta «normal». Luego, es posible que se inicie la búsqueda y el consumo compulsivo de las sustancias, a pesar de las consecuencias negativas en la persona, en su economía, en la familia, trabajo, amigos. Algunos pueden comenzar a sentir la necesidad de tomar dosis más altas y frecuentes (tolerancia), incluso en las primeras etapas del consumo. Estos son los signos reveladores de la adicción.

El abuso de drogas causa trastornos mentales o al revés?

El abuso de drogas y la enfermedad mental a veces coexisten. En algunos casos, la ansiedad, la depresión o la esquizofrenia pueden preceder a la adicción; en otras, el abuso de sustancias puede desencadenar o exacerbar los trastornos mentales, particularmente en personas que presentan vulnerabilidades específicas.

Producen todas las drogas el mismo síndrome de abstinencia?

Los síntomas producidos por las diferentes sustancias durante el síndrome de abstinencia («mono») no son los mismos, aunque se puede decir que existen ciertos trastornos que se dan en mayor o menor medida en todo tipo de droga: ansiedad, irritabilidad, alteraciones del sueño, y sobre todo un deseo intenso de consumir la droga (síntoma psicológico).

La intensidad de los síntomas es variable dependiendo de la cantidad de la droga que se consume, la frecuencia de los consumos, la vía de administración, la pureza de la sustancia, el entorno, etc.

Cabe destacar que aunque el síndrome de abstinencia está muy «mitificada» entre los adictos a sustancias (piensan que es muy difícil de superar), de hecho no conlleva peligro para la persona, excepto en el alcohol y las benzodiacepinas-barbitúricos, donde es imprescindible la ayuda farmacológica para superarlo.

Cómo actuar si creo que mi hijo se droga?

Algunas conductas que ayudan a mantener la comunicación con el hijo y enfocar adecuadamente el problema:

• No dejarse llevar por el pánico.
• Afrontar la situación sin dejarla pasar por alto ni banalizarla.
• Actuar con serenidad y no dramatizar.
• Acudir a un profesional que ofrezca orientación y asesoramiento para afrontar la situación de la manera más adecuada posible.
• Dialogar.
• Escuchar.
• Ser firmes y claros definiendo la posición.
• Tratar de comprender en qué situación nos encontramos realmente y cuál es su alcance.
• No registrar-lo, o estar todo el día detectando señales del consumo. Respetar su derecho a la intimidad.
• Informarse y acudir a un especialista y contar con su voluntariedad.

Argot relacionado con las drogas

El vocabulario propio de algunos consumidores para referirse tanto a las sustancias que consumen como la manera de consumirlas, o adquirirlas, puede incluir:

Alucinógenos: tripis, volcanes, micropuntos, ácidos, secantes, LSD.
Anfetaminas: anfetas, speed, Benn.
Barbitúricos: espinillas, caramelos, goodballs, peanuts.
Benzodiazepinas: downs, Tranki, Rocha (Rohipnol).
Los fármacos en general se denominan «Pirulí».
Cannabis: hachís, marihuana, maría, chocolate …
Cocaína: nieve, pasta, crack, Basuka, base, perica / o, Kisa.
Heroína: horse, caballo, brown sugar, jaco, potro, reina.

Ir a comprar droga sería: «ir a pillar».
La forma de adquirirla es a través de «papeles», «papelina».

Los «camellos» o «dealers» son los vendedores de droga.

– Manual Didáctico para Educadoras. Edit. Generalitat Valenciana. Bancaja. 1993

RIESGO: adolescencia y drogas

El cerebro continúa desarrollándose hasta la edad adulta y sufre cambios drásticos en la adolescencia. Hay una parte del cerebro (corteza prefrontal) que permite evaluar situaciones, tomar decisiones acertadas y mantener nuestras emociones y deseos bajo control. En el adolescente esta parte crítica del cerebro está todavía desarrollando, por lo que, combinado con factores personales, familiares y sociales, se expone a un mayor riesgo de tomar malas decisiones (como probar drogas o seguir consumiendo las ) comprometiendo su desarrollo personal, académico, laboral …

Cómo saber si soy dependiente de una sustancia?

Si a pesar de los efectos negativos / perjuicios, tengo la necesidad de seguir consumiendo. Si aparece el síntoma de tolerancia, si aparecen señales o síntomas de abstinencia, que desaparecen con el consumo de la sustancia.

Si soy dependiente de una sustancia, ¿qué puedo hacer?

• Aceptar esto.
• Informarse.
• Compartir con personas cercanas y de confianza (no dependientes).
• Buscar ayuda profesional.

Se puede curar una adicción?

Hay tratamientos médicos, psicoterapéuticos y de rehabilitación que pueden llegar a ser altamente efectivos pero no únicamente depende del tratamiento sino de la motivación y esfuerzo de la persona afectada. Si a una persona no le preocupa su situación, ni está angustiada, es muy difícil que tenga interés en curarse.

¿Qué hacer con una persona que abusa de las drogas?

Dialogar sin perjuicios de su conducta y visualizar si la persona tiene algún deseo de cambio, y motivar a vivir mejor. «Cambiar es posible!»

Otras informaciones sobre drogas:
http: /drogues.gencat.cat/ca/ciutadania/

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