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Varices

Varices

¿Qué son las varices y qué problemas pueden ocasionarnos en nuestra vida diaria?
Las varices son una manifestación frecuente de la insuficiencia venosa crónica (IVC). Por diversos factores las venas que se encargan del retorno sanguíneo se van dilatando y volviendo tortuosas, no realizando de forma correcta su trabajo y perjudicando al resto de venas que sí lo hacen. Esto conlleva picor, dolor, calambres e hinchazón entre quienes las padecen. La mayoría de veces van acompañadas de las conocidas arañas vasculares, pigmentación de la piel (adquiriendo una coloración marronosa ), e incluso úlceras que requieren un cuidado intenso y prolongado. En algunos casos se origina incluso una varicoflebitis, cuando la sangre queda remansada y se coagula en el interior de esas bolsas venosas.

¿Es una enfermedad frecuente?
Es una enfermedad frecuente en nuestro población. Recientemente se ha realizado un estudio por la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular para establecer la presencia de la insuficiencia venosa crónica en España en el año 2006. El DETECT-IVC 2006 ha puesto de manifiesto que existe un 62% de personas que presenta algún signo clínico de IVC, es decir, que de cada 100 personas 62 presentan varices, hinchazón, úlcera o alguna otra manifestación de la enfermedad. Por todo ello podemos decir que o bien sufrimos el problema o conocemos a alguien que lo padece.

¿Por qué se originan las varices?
Existen diversos factores de riesgo que predisponen la aparición de varices. Su presencia aislada o de forma conjunta incrementa las posibilidades.
Los principales factores de riesgo son:
Historia familiar de varices
Sexo Femenino
Embarazo: Hasta el 75% de las mujeres que se quedan embarazadas, desarrollan varices durante los primeros 4 meses. Hay cambios hormonales y fisiológicos que predisponen durante el embarazo su aparición. Las varices que se producen durante el embarazo desaparecen en el 70% de los casos tras el primer año del parto.
Trabajo: Existen profesiones que predisponen a la aparición de varices, todas ellas relacionadas con estar de pie o sentado largas horas, posiciones que no facilitan el retorno venoso.

¿Qué puedo hacer para cuidar de mis piernas?
Evitar pasar largos ratos parado de pie. Hay que realizar pequeños paseos periódicos que activen la contracción muscular, favoreciendo así una buena circulación.
Elevar de vez en cuando las piernas y dejarlas descansar en alto.
Activar la circulación contrayendo los músculos de las pantorrillas. Por ejemplo, un buen ejercicio es ponerse de puntillas de forma repetida cada cierto tiempo.
Evitar estar sentado largo tiempo, sobretodo si es con las piernas cruzadas.
Evitar los zapatos de gran tacón.
Darse duchas de agua fría en las piernas para activar la circulación.
Evitar el uso de fajas y ropa demasiado apretada, que realiza un “efecto torniquete”, dificultando el retorno venoso al corazón.
Uso de medias de compresión.
Buena hidratación de la piel de sus piernas.

¿Cómo podemos tratar las varices?
Cada caso tiene que ser evaluado personalmente, conociendo los factores de riesgo individuales y las conductas predisponentes. Hay que realizar un estudio hemodinámico mediante ecografía, que nos permita ver cuáles son las venas “enfermas” y dónde se originan, que no es siempre el punto visible. De esta manera nos aseguramos que el tratamiento que llevamos a cabo va a ser el más correcto. Una vez conocido el problema, podremos actuar aplicando un tratamiento médico, es decir, medicación e instauración de unas conductas preventivas, o bien realizar un tratamiento quirúrgico. De este último existen diferentes tipos, siendo en su gran mayoría aplicado de forma ambulatoria, con anestesia local, lo que permite que el paciente pueda irse la misma tarde a su domicilio. También se puede aplicar un tratamiento estético sin cirugía: corregir las pequeñas arañas vasculares y varices mediante una técnica de esclerosis con pequeños “pinchacitos” que las “secan” o mediante terapia láser, según los casos.