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¿Cuándo llevar a nuestros niños al podólogo?

¿Cuándo llevar a nuestros niños al podólogo?

Los primeros años de vida son cruciales para diagnosticar a tiempo patologías en sus pies. Algo fundamental ya que una mala pisada puede desencadenar problemas en otras zonas del cuerpo como la cadera, las rodillas, o incluso la boca.

Para ello los podólogos recomiendan hacer una primera revisión por norma general a los 4 años, siempre y cuando no se observe ningún problema antes.

Estas son algunas señales externes que nos avisan de que hay que acudir a un podólogo:

Caídas frecuentes o cansancio excesivo
Si se observa que las caídas son muy frecuentes cuando está corriendo y/o jugando o que se cansa en exceso, pueden ser signos para necesitar de unas plantillas personalizadas.

El calzado tiene deformidades y desgaste irregular
Un desgaste irregular en la suela de las zapatillas infantiles puede ser un signo importante de que el niño necesita el uso de plantillas personalizadas.

Niños con problemas en las uñas de los pies
Es importante comprobar que las uñas tengan siempre un aspecto sano. Un signo a tener en cuenta es que la uña no se deforma, se rompe con facilidad o produce heridas en los dedos.

El niño anda con los pies hacia dentro o de puntillas
Observar que los niños andan colocando los pies en una postura inadecuada o que al caminar meten los pies hacia dentro, son de los principales motivos por los que los padres acuden a nuestro podólogo.

Caminar de puntillas puede estar causado por algún problema en los pies, especialmente si se produce desde los cinco a los diez años.
Hacerse un estudio de la pisada es una manera muy eficaz de detectar a tiempo cualquier problema en la planta de los pies a cualquier edad.

Llámenos al 93 736 87 73 o envianos un WhatsApp al 634 69 28 37 y podrá realizar un estudio de la pisada gratuito.

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